Epidemiología
Lesión cartilaginosa benigna muy frecuente; a menudo es un hallazgo incidental. Afecta sobre todo los huesos pequeños de manos y pies y los huesos largos. En manos puede debutar por fractura patológica; en huesos largos el punto clave es distinguirlo de un tumor cartilaginoso atípico cuando hay dolor o cambios agresivos.
Características básicas
En los huesos largos suele ser asintomático y se descubre por casualidad en una radiografía hecha por otro motivo. En cambio, en los huesos pequeños de manos y pies sí puede dar síntomas —dolor o aumento de volumen— e incluso debutar con una fractura patológica a través de la lesión.
Tratamiento habitual
Cuando es típico y asintomático —sobre todo en huesos largos— no requiere tratamiento. En muchos casos se pide una imagen de control para confirmar que la lesión está estable, y si lo está no se necesitan controles indefinidos. La cirugía (curetaje con relleno óseo) se reserva para lesiones sintomáticas, habitualmente en manos y pies, o ante fractura, crecimiento o duda con una lesión cartilaginosa más agresiva.
Resultados y pronóstico
La mayoría evoluciona bien; tras curetaje la recurrencia es baja. El riesgo de transformación a condrosarcoma es muy bajo en lesiones solitarias, pero aumenta de forma relevante en síndromes como Ollier y, más aún, en el de Maffucci.
