Epidemiología
Neoplasia hematológica maligna —un linfoma, no un sarcoma— que se origina en el hueso; es un linfoma extranodal poco frecuente que puede comprometer uno o varios sitios óseos (con mayor frecuencia un linfoma difuso de células B grandes). Puede responder mejor a tratamiento hematológico que a resecciones amplias, por eso confirmar el subtipo cambia completamente el plan.
Características básicas
Puede causar dolor, masa o fractura, y a veces la radiografía subestima la extensión medular que sí se ve en la resonancia. El subtipo y la etapa se definen con biopsia y estudio de extensión dirigidos por hematología.
Tratamiento habitual
El tratamiento lo dirige hematología, centrado en el subtipo y la etapa (habitualmente quimioinmunoterapia, con radioterapia en escenarios seleccionados). La cirugía se reserva para la biopsia o la estabilización mecánica, no para una resección amplia tipo sarcoma. Antes de iniciar la quimioterapia conviene conversar con el equipo sobre preservación de la fertilidad, porque algunos de estos tratamientos pueden afectarla y las opciones deben plantearse antes de partir.
Resultados y pronóstico
El pronóstico depende del subtipo hematológico, la etapa y la respuesta al tratamiento sistémico. Muchos linfomas óseos localizados responden bien a la terapia moderna; el seguimiento lo define hematología.
