Epidemiología
Neoplasia hematológica maligna de células plasmáticas —no un sarcoma— que puede presentarse como una lesión ósea solitaria, sobre todo en adultos. El estudio no termina en la lesión ósea: se debe buscar mieloma múltiple con laboratorio, médula e imágenes de cuerpo completo.
Características básicas
Causa dolor, lesión lítica o fractura, y siempre exige descartar un mieloma múltiple con estudios de sangre, orina e imágenes dirigidos por hematología.
Tratamiento habitual
La hematología dirige la evaluación sistémica y el plan de tratamiento (con frecuencia radioterapia local en la lesión solitaria). El rol de la cirugía ortopédica se limita a la biopsia planificada, la estabilidad mecánica y el manejo de fracturas.
Resultados y pronóstico
Es clave el seguimiento hematológico prolongado, porque una parte de los plasmocitomas solitarios progresa a mieloma múltiple con el tiempo. El pronóstico depende de esa progresión, de la etapa y de la respuesta al tratamiento sistémico, no del aspecto de la lesión ósea.
