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Tumores óseos

Tumor de células gigantes

HuesoIntermedio / agresivo local o rara vez metastatizanteTumores osteoclásticos / ricos en células gigantes

Epidemiología

Suele aparecer en adultos jóvenes, cerca de articulaciones, una vez cerradas las placas de crecimiento. Como suele estar pegado a la articulación, el tratamiento busca controlar la lesión sin dañar innecesariamente la superficie articular.

Características básicas

Agresivo localmente; puede destruir hueso subcondral y producir dolor, derrame o fractura. El diagnóstico se apoya en la mutación característica del gen H3-3A (H3F3A G34W), detectable en la biopsia, que lo separa de otras lesiones ricas en células gigantes de aspecto parecido.

Tratamiento habitual

El curetaje extendido con relleno de injerto o cemento es el tratamiento más frecuente, porque conserva la articulación. La resección en bloque es la alternativa, y se prefiere cuando el hueso o la superficie articular están muy destruidos, cuando hay una fractura patológica que no permite reconstruir, en recurrencias tras curetaje o en huesos prescindibles; controla mejor la enfermedad local, pero obliga a reconstruir el segmento. El denosumab se usa en situaciones específicas (tumores irresecables, recidivas complejas o para facilitar una cirugía difícil): controla la lesión y endurece su borde, pero no la cura, y al suspenderlo la enfermedad suele reactivarse, por lo que la decisión de iniciarlo y por cuánto tiempo se toma en un equipo con experiencia. En pacientes jóvenes, además, la suspensión requiere control médico y de laboratorio, porque al retirarlo puede producirse un alza importante del calcio en la sangre.

Resultados y pronóstico

Riesgo de recurrencia local moderado tras curetaje extendido y bajo tras resección amplia. En una pequeña proporción produce implantes pulmonares benignos, por lo que requiere seguimiento prolongado.

Señales de alerta

Estos signos no significan necesariamente cáncer, pero justifican evaluación antes de operar o puncionar una masa.

  • Masa de partes blandas que crece, mide más de 5 cm o está profunda.
  • Dolor óseo persistente, nocturno o progresivo, especialmente si limita la actividad.
  • Fractura con traumatismo mínimo o lesión ósea agresiva en una radiografía.
  • Bulto que reaparece después de una cirugía previa.
  • Síntomas neurológicos, aumento rápido de volumen o dolor asociado a una masa.

Esta información es general y no reemplaza una evaluación médica. Un tumor musculoesquelético debe interpretarse junto con imágenes, examen físico, biopsia cuando corresponde y el contexto de cada paciente.

Evaluación especializada

Si tienes una masa, una lesión ósea o un informe con sospecha de tumor, agenda una evaluación.

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