Cirugías

Revisión de prótesis de rodilla

La revisión de rodilla reemplaza una prótesis que ha fallado. Requiere planificación específica y, con frecuencia, componentes de revisión con mayor grado de constricción, vástagos o aumentos.

¿Por qué se necesita?

Las prótesis de rodilla modernas tienen una buena sobrevida, pero con los años pueden aflojarse, desgastarse, volverse inestables o infectarse; el desgaste del polietileno o un desbalance ligamentario pueden aparecer antes que el aflojamiento. Cuando eso genera dolor, inestabilidad o rigidez que limita la función, puede indicarse una revisión.

Causas frecuentes

  • Aflojamiento de los componentes.
  • Desgaste del polietileno.
  • Inestabilidad o rigidez que limita la función.
  • Infección periprotésica (ver revisión en dos tiempos).
  • Fractura periprotésica.

El estudio previo

Antes de operar es esencial saber por qué falla la prótesis. Se estudian radiografías, exámenes de sangre y, ante cualquier duda, una punción de la articulación para descartar infección, porque una rodilla protésica dolorosa es infecciosa hasta que se demuestre lo contrario y el tratamiento cambia por completo (ver revisión en dos tiempos).

Una prótesis dolorosa pero bien fijada y sin infección obliga a buscar otras causas antes de indicar la revisión, para no reoperar sin un motivo claro.

¿Cómo se realiza?

Se retiran los componentes que fallan, se evalúa el hueso y los ligamentos, y se reconstruye con implantes de revisión: vástagos que reparten la carga hacia el hueso sano, aumentos que reponen el hueso perdido y, cuando los ligamentos están insuficientes, prótesis con mayor grado de constricción que aportan la estabilidad que ellos ya no dan.

Recuperación

La recuperación del rango de movimiento y de la fuerza suele ser más lenta que en la prótesis primaria, por lo que la constancia en la kinesiología es aún más importante. La progresión de la carga se adapta a la reconstrucción realizada.

Riesgos y consideraciones

  • Mayor complejidad y tiempo quirúrgico que la prótesis primaria.
  • Riesgo de infección y de problemas de cicatrización, que en algunos casos requieren cobertura con un colgajo.
  • Fractura del hueso alrededor del implante, durante o después de la cirugía.
  • Problemas del mecanismo extensor o dolor alrededor de la rótula.
  • Lesión del nervio peroneo, infrecuente.
  • Rigidez o inestabilidad residual, que puede limitar la función.
  • Recuperación de rango y fuerza habitualmente más lenta, y un resultado en promedio algo inferior al de una prótesis primaria; puede requerirse una nueva revisión en el futuro.

Decisión compartida

La indicación de operar se toma en conjunto: conversamos los síntomas, su impacto en la vida diaria, los beneficios esperables, los riesgos y las alternativas. La cirugía no garantiza un resultado; busca mejorar el dolor y la función en pacientes seleccionados.

Esta información es de carácter educativo y no reemplaza una evaluación médica. Cada caso requiere un estudio y un tratamiento individualizados, y ninguna cirugía garantiza un resultado.

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